viernes, 13 de julio de 2012

De Reyes y Burguesía Pólitica


La burguesía la conforman aquellos que controlan los medios de producción. Allí entran la gente de la Polar, pero también entra el estado que controla ya la mayoría de las empresas del país.

La tesis de que el estado es el pueblo, ES FALSA. El estado es controlado por hombres que se adueñan de esos medios de producción. Por ejemplo ¿Quien es el dueño de las Cementeras? El pueblo venezolano o los políticos chavistas que en cargos directivos o por su influencia externa la controlan. La respuesta es la segunda. Es esa jauría de políticos y oportunistas chavistas la dueña de los medios de producción, y por tanto conforman lo que ahora se llama la Burguesía Política chavista.

En Rusia y China, los grandes millonarios de hoy salieron de las filas del Partido cComunista que manejaban esos medios de producción. Búsquese en Internet el origen de la fortuna de los millonarios chinos y rusos y verá que esa es la realidad.

La política chavista, tiende al personalismo, al culto al líder, y al gobierno monárquico, donde el líder tiene mayor poder que un REY ABSOLUTO, donde el líder ES UN REY. Por esta razón y como su consecuencia lógica el régimen tiende también a la permanencia de la misma gente en el poder (sea pequeño, mediano o grande) por muy largo tiempo. Generando lo que se ha llamado, en la medida que el tiempo lo va demostrando, la GERONTOCRACIA, ese montón de viejos que controlan todo y no dan paso a nadie, cosa que se ve por ejemplo en Cuba, China, y la antigua URSS.

En resumen, lo que quiero destacar es que se ha venido gestando ya desde hace años con el chavismo una burguesía política, cuyo merito fundamental es la hipocresía, el oportunismo, la adulancia (jaladera) y la corrupción que le permiten ser exitosos económicamente en el medio ambiente chavista. En este ambiente la ética, la productividad y la eficiencia no es lo importante. Esa es la Burguesía dominadora de hoy, y contra esa es que hay que Luchar y Votar.

NOTA FINAL
Es triste que muchos de aquellos jóvenes protestaríos de la universidad de los ochenta, antimilitaristas, anticlericales, libres pensadores y muy críticos, hoy se postren y le sigan el juego a un militar, que por todos los medios trata de militarizar la sociedad, que juega a una especie de fascismo socialista, que se vende así mismo casi como una religión, con acciones grotescas que a claras luces solo intentan engañar a un pueblo creyente y falto de educación. Un hombre que no acepta la crítica de nadie, que pareciera que tiene un cerebro entumecido y rígido, que no acepta la libertad de opinión y de crítica. En fin hoy apoyan todo lo que antes contrariaban. Tal vez la carga dogmática que siempre tuvo la izquierda, y ese culto a la personalidad que tanto combatimos estén cobrando la pieza de hombres que ayer lucharon por la libertad pero hoy ayudan a someterla.

Venancio Loval