martes, 22 de agosto de 2017

Escrito para aquellos pocos honestos tontos de izquierda que apoyan la dictadura totalitaria.



Mis amigos, mi grupo más cercanos, éramos anticlericales, antimilitaristas, anti imperialistas, éramos de izquierda pero amantes de la libertad.
 
Recuerdo las discusiones y conversaciones políticas que se hacían en casa, en el liceo, en la Universidad, en el trabajo. Pero eso es pasado, ya no existen, guardamos silencio ante una idea que no compartimos dependiendo de quién visite a quien., afirmamos con la cabeza, callados en un silencio que lo dice todo, o simplemente evitamos cualquier encuentro, y nos vamos olvidando el uno del otro, poco a poco.
 
Siempre decíamos que se debía luchar por la igualdad de los hombres, por la libertad de manifestar y opinar. Nos enorgullecíamos de una historia de protesta firme ante el poder, ante el gobierno, ante los militares. Siempre estábamos del lado de los sin poder, de la representación de las minorías, y de la democracia.
 
Me forme creyendo que es un deber luchar por la libertad de opinión, la libertad de crítica contra el poder establecido. Me forme con la fuerte idea de que nunca puedes perseguir y encarcelar a nadie solo por tus ideas. Me forme en la convicción de la igualdad de todos los hombres, y del derecho a tener igualdad de oportunidades y posibilidades de crecimiento.
 
En mis días universitarios, como todos ustedes, pateamos las calles por la autonomía universitaria, repudiando las bandas armadas de los adecos (mínimas e inocentes comparadas con lo que hoy son los colectivos) porque se usaban para ejecutar actos represivos ilegales sin comprometer el Estado. Repudiábamos los allanamientos de las universidades, el recorte del presupuesto de las universidades.
 
Principalmente, recuerdo como nos estremecía, como dolía, y como salíamos a protestar con fuerza cuando asesinaban estudiantes, jóvenes, venezolanos. 
 
Recuerdo que hablábamos con desprecio de como AD y Copei elegían a dedo los gobernadores, como se apropiaban de las instituciones del Estado, partidizandolas.
 
También recuerdo mucho nuestro sentimiento fuertemente anti militar. 
 
Recuerdo que no justificamos los medios por el fin que se buscaba, y que teníamos sensibilidad ante el dolor de los otros. La capacidad de ponerse en los pantalones del otro, en sus vivencias
 
Todos los hombres cambian, porque tienen más vivencias, por que leen, estudian, analizan, viven, razonan. Lo que no cambia es la parte espiritual, si eres un hombre correcto, honesto, visceral, emotivo, con dignidad, lo seguirás siendo.
 
¿Puedes ser un hombre correcto y estar del lado del mal? ¿Un hombre correcto,  puede aceptar las persecuciones, los asesinatos, el saqueo descarado, el control de todo un país por un partido? Si es así, no eres tan correcto como piensas.
 
Yo conocí a un joven de 22 años, con sueños, honesto, libertario, un joven que podría ser mi hijo o mi hija, sus hijos, o sus sobrinos. Y una de esas tardes de asesinatos he visto su cuerpo muerto en las redes, he visto el video, donde la saña represiva de este régimen (SEBIN. GNB y Colectivos), que para mí es dictadura, lo asesina.
 
Yo he conocido de primera mano como un conocido cercano, un joven ingeniero, decente, inteligente, honrado, fue votado de PDVSA, luego de SINCOR y después de SIDOR, haciéndole la vida imposible en este país donde nació y que tuvo que abandonar, no porque quería sino porque fue obligado.
 
Yo he vivido personalmente, amenazas de militares “revolucionarios” que me juraban que nunca tendría trabajo en el Estado y sus empresas, Estado que no es de todos sino del partido, partido que como la nada de la novela “La Historia Sin Fin” se come todo a su paso.
 
He visto con vergüenza como en espacios que deben de ser de todos los venezolanos los convierten en un repugnantes centros de culto a la personalidad de Hugo Chávez, del partido PSUV y de la falsa revolución.
 
He visto como la corrupción de los militares y de la élite del partido no solo se conformaba con robar, sino que además destruía lo que caía en sus manos. Destruyeron la operación de PDVSA, destruyeron SIDOR, empresas donde trabaje por muchos años y me consta.
 
Todo está inmoralidad ética (valga la redundancia)  que día a día  practica la élite chavista me lleva a recordar aquellos años, de mis 20, de los años universitarios donde una izquierda idealista, de la que formaba parte, decía iba a cambiar el país para bien. Aquellos años en los que sacábamos de nuestro bolsillo para emitir un periódico, o ayudar en algún evento; aquellos días en la que dábamos y no robábamos, que pedíamos libertad y no la quitábamos, que pedíamos no al militarismo y no lo imponíamos, que decíamos No a la Censura y no la implantábamos, que gritábamos Libertad para los presos políticos y no los encarcelábamos ni los reteníamos en sus celdas y en su tortura.
 
Esto que contemplan a diario: las mafias del CLAP, del acero, del cemento, del lubricante, de CADIVI o como se llame, todas manejadas por el partido; las calles ensangrentadas de jóvenes que como ustedes en los 70 y 80 salían a la calle a protestar con idealismo, honestidad y amor; los delincuentes colectivos usados como fuerzas de choque para simular el apoyo del pueblo y reprimir violando los derechos humanos exculpando cínicamente al estado; la militarización de todo el país; el despojo del salario del venezolano llevado como dicen los abogados con alevosía y premeditación a salarios de hambre con el solo objetivo de chantajear, controlar y transformar en mansos siervos a la población entera. ¿Todo esto que contemplan vale la pena? ¿Todo esto que no es más que un infierno se justifica por el fin que ustedes creen vislumbrar? Un fin tan etéreo, brumoso y falso como todos esos fines hermosos que han llenado de dolor, sangre y atraso al mundo.
 
Si existiera Dios, si existiese la otra vida, que triste seria para ustedes el comprender que hacían el mal pensando que hacían el bien.
 
Yo sigo tratando de mantener esa parte espiritual que me ha servido de guía durante toda mi vida, tratar de ser hombre correcto, honesto, justo, visceral en sus momentos, con dignidad, respetuoso del otro y de sus ideas. Pero que difícil, como decía Camus, es ser lo que se es, más en medio de esta falsa revolución chavista que se disfraza de amor, libertad e igualdad cuando lo que procura es exactamente todo lo contrario. 
 
Me entristece enormemente que ustedes continúen apoyando esta dictadura criminal, a pesar que muchos compañeros vuestros en ese falso viaje revolucionario chavista ya se han dado cuenta de la naturaleza dictatorial y totalitaria del régimen, de la maldad, del militarismo, de la corrupción, de la represión asesina, y por tanto ya no apoyan este proceso. Eso lo han hecho hombres como Eric Evans, Toby Valderrama, Oscar Bataglini, Luisa Ortega Díaz, y muchos más que antes fueron cercanos al chavismo.  Pero ustedes, inexplicablemente para mí, permanecen al lado del mal.
 
Me entristece escucharlos y leerlos justificando o restándole importancia a los asesinatos de cientos de jóvenes venezolanos. Entristece verlos despojarse de ese sentimiento de empatía ante la realidad de los otros, ante dolor de los otros, y cegarse sin explicación alguna ante los desmanes de un régimen militarista, corrupto, incapaz y asesino. 
 
No hay crítica, no hay sentido común, veo mucho de fanatismo, culto a la personalidad, y fe ciega, mientras el país se destruye, las familias se rompen, y Venezuela se hace un lugar invivible para gente que quiera trabajar y vivir en con dignidad y libertad.
 
Podrán sentir que son los buenos, que son los revolucionarios, los que aman más a la patria, pero para tristeza de ustedes la historia ya registro como nunca antes toda la maldad que el régimen, que ustedes apoyan, ha cometido.
 
Todo eso duele, pero lo que más duele, es verlos, ya viejos al final de su vida apoyando una dictadura, cruel, corrupta y asesina. Rodeados de un infierno y creyendo que caminan al paraíso.

jueves, 27 de julio de 2017

Acerca de la Verdad Absoluta, el Totalitarismo y el Diálogo


Desde hace milenios, el hombre se ha preguntado si la verdad es absoluta o relativa. Las creencias politeístas y el respeto a los otros dioses, de otros pueblos y otras tierras, muestran que en muchas culturas, sin disquisiciones filosóficas, la verdad se asumía como relativa.

Cuando un conquistador dominaba a otro pueblo que tenía otros dioses, el conquistador no iba a destruir los altares y los templos de culto de los pueblos conquistados, en su lugar les hacían ofrendas, porque entendían que los dioses de esos pueblos tenían poder en esas tierras. De esa manera, el politeísmo generaba tolerancia.

Con la llegada del monoteísmo, llegó la verdad absoluta, que en el espacio religioso generaba intolerancia, ya el conquistador no llegaba y ofrecía ofrendas a los dioses locales del pueblo que conquistaba sino que destruía sus altares, templos de culto, quemaba sus ídolos y libros.

El monoteísmo se basa en una verdad absoluta, que fácilmente deriva a la intolerancia. Por ello, el diálogo entre religiones monoteístas es muy complicado, porque no se puede dialogar ni negociar sobre una verdad absoluta.

Con la muerte de Dios que planteó Nietzsche en “Así habló Zaratustra” murió también el derecho divino de los reyes para disfrutar del poder sobre los pueblos de la tierra. Aquellos que querían tomar el poder no de una manera democrática, sino con la intención de permanecer indefinidamente, por saecula saeculorum, tenían que buscar otra manera de legitimarse de manera casi divina, y necesitaban crear otra verdad absoluta que se utilizaría para justificar su poder y su tutelaje sobre los otros hombres. Allí surgió el comunismo, el nazismo, copiando de alguna manera a la iglesia católica y a la aristocracia monárquica. Véase Chavismo, Militares y Revolución  http://reflexionvenezuela.blogspot.com/2011/11/chavismo-militares-y-religion.html

Para el diálogo, para la negociación bien sea a nivel de la investigación científica o a nivel político, decía el filósofo austriaco Karl Popper, usando otras palabras,  deben haber dos condiciones mínimas:
  •   Respeto a los otros.
  •  Aceptar que se podría estar equivocado.

Si una parte que quiere negociar o dialogar cree que tiene la Verdad Absoluta, no puede realmente negociar, solo aplicará prácticas y tácticas para ganar, no para conciliar diferencias. Será intolerante y autoritario.

De hecho el Principio de Incertidumbre de Heisenberg nos sugiere que no hay una verdad absoluta, el ingrediente del azar hace que la verdad sea relativa. El teorema de la Indecidibilidad o de Incompletitud de Godel también hace ver que ni la misma matemática se basa en una verdad absoluta. http://gaussianos.com/que-dice-exactamente-el-primer-teorema-de-incompletitud-de-godel/

En fin, para el diálogo y la negociación se requiere aceptar que la verdad es relativa, que podríamos estar equivocados, y que debemos respetar los puntos de vista de los otros.

No entender que ciertas ideologías, ciertos líderes, solo desean someter y exterminar al otro es un suicidio. Así paso en la Alemania de Hitler, en la URSS de Stalin, en la miserable Cuba de Fidel, con los Indios Americanos de USA, que entre negociación y pacto con los blancos, que solo querían exterminarlos, prácticamente desaparecieron.

viernes, 14 de julio de 2017

La Hora Cero. La Hora del Bravo Pueblo

En estos días, en estos meses nos estamos decidiendo el futuro de todo un país, estamos en un camino que ya se ha bifurcado y peor aún vamos por el sendero equivocado, de dictadura, de pobreza, de explotación, de falta de libertades y de atraso. Pero el sendero correcto, mas amable, democrático, de libertad, aún esta a la vista y muy cercano. Solo necesitamos fortaleza, decisión y sacrificio para alcanzarlo. No hay otra oportunidad, la constituyente dictatorial chavista es el fin de toda democracia, y de toda posibilidad de salir a flote y vivir una vida digna.

Maduro y sus secuaces nos amenazan todos los días con guerra y muerte, si no aceptamos sumisamente y en paz su dictadura atroz. Pero su amenaza ya es realidad, han asesinado a mas de 150 venezolanos en estos últimos 2 años, han reprimido, encarcelado, ingresado a las casas, destruido carros de ciudadanos que protestan, han militarizado el país, en fin si lo que hay no es guerra de un gobierno armado hasta los dientes contra un pueblo desarmado, entonces que es ¿Paz?

Yo me niego, y cientos de miles, millones de venezolanos nos negamos, a que nos roben la vida, las oportunidades, el futuro, la esperanza y la dignidad. Y si la Guerra Civil que ya existe contra un pueblo desarmado recrudece, no podemos hacer nada, solo seguir protestando, resistiendo y enfrentando a los dictadores.

En un cuento de Jorge Luis Borges "El Sur" hay un extracto que refleja algo nuestra situación actual:


El compadrito de la cara achinada se paró, tambaleándose. A un paso de Juan Dahlmann, lo injurió a gritos, como si estuviera muy lejos. Jugaba a exagerar su borrachera y esa exageración era otra ferocidad y una burla. Entre malas palabras y obscenidades, tiró al aire un largo cuchillo, lo siguió con los ojos, lo barajó e invitó a Dahlmann a pelear. El patrón objetó con trémula voz que Dahlmann estaba desarmado. En ese punto, algo imprevisible ocurrió.
Desde un rincón el viejo gaucho estático, en el que Dahlmann vio una cifra del Sur (del Sur que era suyo), le tiró una daga desnuda que vino a caer a sus pies. Era como si el Sur hubiera resuelto que Dahlmann aceptara el duelo. Dahlmann se inclinó a recoger la daga y sintió dos cosas. La primera, que ese acto casi instintivo lo comprometía a pelear. La segunda, que el arma, en su mano torpe, no serviría para defenderlo, sino para justificar que lo mataran. Alguna vez había jugado con un puñal, como todos los hombres, pero su esgrima no pasaba de una noción de que los golpes deben ir hacia arriba y con el filo para adentro. No hubieran permitido en el sanatorio que me pasaran estas cosas, pensó. 
-Vamos saliendo- dijo el otro.

Estamos desarmados y la mayoría del venezolano aborrece la violencia y las armas, pero un régimen que adora la violencia  y disfruta con la muerte y el sometimiento, nos provoca, nos maltrata, se nos encima, nos lanza con soberbia un puñal que nunca hemos usado y nos invita a matarnos si no aceptamos humillarnos y someternos a la perdida de libertad y esperanza.

Hay momentos en la vida, que hay que decidir que hacer con tu vida. Si vale la pena vivirla sin paz ni esperanza, hoy arriesgarla por los tuyos y los otros, por un futuro digno.

No se requiere algo especial, el hombre durante toda su historia se ha enfrentado a ello. En Termopilas, en Stalingrado, en Constantinopla, en la Bastilla, ... el hombre ha tenido que decidir que hacer: huir, someterse o luchar.

En fin se acabo el camino, ya no son validas dudas y titubeos. Habrá que enfrentar nuestros demonios y nuestros temores. De ello depende que patria y fundamentalmente que calidad de vida tendremos.

El miedo a la Violencia de los Injustos no puede detener la protesta pacífica.

La Alemania Nazi, Corea del Norte, Cuba, la URSS y los países de Europa Oriental muestran lo que cuesta la indolencia, la sumisión, la indiferencia, el no hacer nada. Sus pobres pueblos han sido encerrados, por sus dictadores, por decenas de años en la profundidad de la pobreza, la desesperanza y la sumisión.

La protesta pacífica en la calle, como por ejemplo: las demostraciones cívicas de los derechos civiles en Estados Unidos, o del pueblo alemán durante la caída del muro de Berlín, del pueblo polaco  con el sindicato solidaridad, así como las protestas masivas de Argentina y Perú contra la irresponsabilidad en el manejo de la economía de Argentina y los atropellos caudillescos de Fujimori; son una forma de demostrar en la calle el descontento de una sociedad que se ve humillada, perseguida y acorralada por un régimen totalitario.

En todos los países donde el pueblo se levantan con fortaleza y dignidad las dictaduras son derrotadas.

Mientras más activa este la sociedad haciendo respetar sus derechos  más problemas tendrá el régimen para imponer su modelo totalitario.

Mientras más protesta pacífica en la calle, más rebeldía, más posibilidades que dentro de la propia dictadura estallen las contradicciones que favorezcan el retorno a la democracia.

La razón, la decencia, la virtud y el espíritu esta de nuestro lado, del lado de ellos están solo la sed de poder, las armas, las apetencias de corruptos, la soberbia y el cinismo.

No podemos quedaremos congelados en la injusticia y en los sinsabores, ni condenarnos a vivir por decenas de años en una pesadilla de servidumbre y pobreza.

A derrotar el miedo y el chantaje de la dictadura.

La desobediencia y el no acatamiento de las ordenes de las dictaduras, la dañan y la destruyen.

Es hora del Bravo Pueblo que decidirá con su actitud si habrá tranquilidad, estabilidad, paz, libertad, productividad, justicia y sueños para nosotros y las generaciones futuras.

No podemos permitir que lo peor nos gobierne, siempre hay esperanza, las pestes siempre ceden, esta cederá.




jueves, 13 de julio de 2017

Cuando Muere el Miedo Muere la Dictadura

Maiakovski

Y no dijimos nada

La primera noche ellos se acercan
y cogen una flor de nuestro jardín,
y no decimos nada.

La segunda noche, ya no se esconden,
pisan las flores, matan nuestro perro
y no decimos nada.

Hasta que un día,
el más frágil de ellos,
entra solo en nuestra casa,
nos roba la luna, y conociendo nuestro miedo,
nos arranca la voz de la garganta.
Y porque no dijimos nada,
ya no podemos decir nada.


Empiezo a escribir estas notas con el poema de Maiakovski "Y no dijimos nada" que rueda por las redes sociales, y que condensa en una forma hermosa la ruda realidad de lo que nos está pasando.

La primera vez que nos agredieron ¿Cuando fue?  a veces no lo recuerdo. Tal vez la Asamblea Constituyente del 99 que cambio nuestros símbolos patrios porque así el caudillo lo quería.

Tal vez aquel pito de Chávez votando a la gerencia de PDVSA en modo show y circo.

Tal vez, aquella vez que la Guardia Nacional acompañaba a gente del SENIAT para inspeccionar  y amenazar a todo venezolano que tenía una empresa.

O sería todas la veces que  un militar o un funcionario de PDVSA o de cualquier empresa u organismo del estado amenazaba con vetar a un venezolano por su posición política y sus ideas.

O fue la lista Maisanta, la de Tascón, la de Tibisay y su CNE infame  que vetaba, votaba y transformaba en ciudadanos de segunda a cientos de miles de venezolanos.

O la muerte injusta de Brito, secuestrado en su huelga de hambre y tildado de loco por la dictadura en ciernes.

Ya desde hace años no solo entran en nuestra casa, y nos roban la luna, las ilusiones y el futuro, sino que nos arrancan la voz de la garganta, y nos asesinan a nuestros muchachos (Más de 150 jóvenes asesinados).

Han sido tan perversos que sus amenazas ya se han vaciado de fuerza. 

Nos quitaron la posibilidad de viajar, nos quitaron los carros, el avión, nos quitaron el transporte extra urbano, nos quitaron los paseos por las calles, nos quitaron los sitios de encuentro, nos quitaron el salario que ellos nos los roban(miserables 30 $US mensuales), nos quitaron los hijos, los amigos, los familiares, que se van, nos quitaron la medicina, los alimentos, algo tan común como el atún, diablito, etc.; nos quitaron hasta las cosas más sencillas, como salir a comprar algo a un mercado de manera placentera, nos quitaron los servicios: el agua, la luz, el gas domestico, la seguridad, los ahorros de toda la vida, de la jubilación, nos quitaron el país y la patria,  ...

Lo que no pueden quitarnos es la dignidad, y si la perdemos, perdemos todo, nos convertiremos en siervos, esclavos, hombres indignos pidiendo limosna a un régimen de miserables e imbéciles.

El país lo han convertido en una gran jaula, en un pequeño infierno, ahora amenazan con cárcel y muerte; pero ya eso no asusta tanto como un futuro con ellos.

Ellos le temen a que no le temamos.
Ellos tienen Miedo a que no tengamos Miedo.
Ellos le temen a que no le obedezcamos, 
Ellos temen a que no acatemos sus decisiones dictatoriales.

El Muro de Berlín cayó cuando cayó el Miedo.




jueves, 22 de junio de 2017

La Doble Tragedia de Ayotzinapa. De como victimas apoyan asesinos.


Si yo fuese un familiar de un asesinado y me reúno con asesinos de otras personas buscando su apoyo en mi denuncia del crimen,  es como raro e inapropiado. Pero peor aún, si me reúno con asesinos que no solo han asesinado a 43 como en Ayotzinapa, sino que han asesinado nada más en los primeros 6 meses de 2017 a casi 80 jóvenes venezolanos, y entre 2014 y 2016 a 50 más. ¿Quién carajo  soy?  Víctima o victimario. Al menos, una mala persona, con dolor, pero mala persona al fin.

Que ética, que pensamiento, que divorcio tan terrible entre el dolor de perder un ser querido y apoyar a un asesino a un más terrible, que multiplica por 4 el dolor vivido, pero en otros.

Lo de Ayotzinapa, muestra ese perfil cínico y malévolo del chavismo que asesina a cientos en Venezuela, que auspició con su indolencia el asesinado de tambien de cientos en la Guayana Venezolana para permitir que las mafias mineras sacarán el oro de sangre, oro sucio que hoy compran y revenden. Pero mienten descaradamente al mundo para mostrarse como defensores de una ética que no tienen, ya que de facto son asesinos. y usan para ello a unos familiares del crimen de los estudiantes de Ayotzinapa en México, familiares que lamentablemente se convierten en cómplices y victimarios de los ya ha asesinados y de los que serán asesinados muy proximamente por la dictadura totalitaria venezolana, 

Los crímenes de Ayotzinapa los ejecuta un alcalde de la izquierda, del PRD, con la mafia del tráfico de drogas y la complicidad de las policías. Si ha habido incapacidad del estado para dilucidar el crimen y mantener confianza y transparencia en la investigación, pero esto no justifica la busqueda de apoyo a la denucia, en asesinos tan terribles como los de Ayotzinapa. Lamentablemente ciertos sectores de la izquierda en Latinoamérica todavia  apoyan a un régimen que mata sin rubor, ni arrepentimiento, y que sonríe ante la tragedia de los otros. SI, y es lo mas estremecedor, sonríen ante la muerte que producen, ante la tragedia del otro, ante el dolor del otro.

Que poco respeto a los deudos, que vergüenza, Ayotzinapa.

China, persas y griegos. Termopilas: la libertad, la democracia y la inventiva.






Los Chinos si se imponen en el mundo lo harán con su modelo dictatorial, de pensamiento único, sin democracia, sin libertad. 

Hay un momento en la historia que se parece a este, cuando los Persas que representaban el estado omnipoderoso, autoritario y sin libertad, intento conquistar Grecia, conformado por decenas de ciudades estados independientes, donde la libertad campeaba y existía una democracia imperfecta.  

China es una amenaza para la libertad de los pueblos, la dictadura Venezolana solo permanece en el poder por su apoyo, la cubana igualmente.  

El modelo chino es prosperidad y poder para una élite, la élite del partido, y represión y servidumbre para los otros. 

Volviendo a el momento histórico entre Persas y Griegos; Imperio y Despotismo vs Democracia y Libertad. Ocurrió que las ciudades griegas lograron unirse y enfrentaron con éxito al Imperio Persa, recuerden Termopilas en el 480 AC, por ello la libertad y la creatividad griega sobrevivieron unos siglos más hasta que otro imperio autoritario y ya sin libertad: el romano (en el 146 AC), la conquistaba. Pero esos siglos fueron especiales, y el mundo actual no existiera sin esos siglos de luces e inventiva griega. 

Termopilas nos dice que a veces la resistencia violenta es la única salida para preservar los valores: democracia, libertad, creatividad, imaginación, inventiva, poesía, arte, pintura, arquitectura, teatro. Valen la pena.

China, no es un nuevo camino, es el viejo camino de los imperios que se actualizan en tecnología y matan la libertad, y el mundo cae de nuevo en un letargo de creatividad, inventiva.